Acuerdos.cl

Menú

Síguenos:

Contaminación /infobiologia.net

/infobiologia.net

La contaminación atmosférica se convierte en un problema global

Más allá de límites de Siberia y los inhóspitos territorios del norte de Europa, pocos lugares quedan a este lado del planeta con un aire puro, sano y libre de las temidas partículas PM10 y PM2,5. La Organización Mundial de la Salud ha elaborado el mapamundi de la contaminación atmosférica y el color rojo y amarillo que marcan los niveles más elevados, dominan abrumadoramente sobre el verde. Los datos que arrojan las mediciones de los satélites y de estaciones terrestres ubicadas en 103 países son alarmantes: el 92% de la población vive en zonas en las que el aire está viciado y su calidad no alcanza el mínimo exigible. La polución imparable tiene efectos letales: alrededor de tres millones de personas fallecen cada año a causa de la contaminación, tan dañina como el tabaco y la obesidad.

Respirar aire puro es un privilegio solo al alcance de una mínima parte de la humanidad. La atmósfera más perniciosa se concentra en las exrepúblicas soviéticas de Turkmenistán, Tayikistán y Uzbekistán, por donde discurría la mítica ruta de la seda, hoy convertida en un periplo turístico asfixiante. En los países desarrollados, la actividad industrial, los coches, las emisiones de las centrales térmicas y la eliminación de residuos son los principales focos de contaminación.

Las boinas tóxicas tienden a concentrarse en las grandes urbes. Las megalópolis —de México a Pekín, pasando por El Cario o Nueva Delhi— están revestidas de una corona grisácea que obliga a sus ciudadanos a enfundarse mascarillas para defenderse de los humos. El parque automovilístico marca la diferencia. En Europa, con un volumen de tráfico similar al de EE UU, la contaminación es muy superior por el alto porcentaje de coches con motor diésel, cuyos tufos son especialmente perjudiciales. De hecho, el principal enemigo de Londres es el dióxido de nitrógeno, capaz de causar por sí solo 23.000 muertes prematuras al año.

No siempre el tráfico es culpable. En zonas en las que apenas circulan vehículos la población está expuesta a aires más insanos que los de la Gran Vía madrileña. La OMS pone como ejemplo la Patagonia chilena, donde la contaminación dentro de los hogares se dispara por el uso leña húmeda para calefacción, un combustible enemigo de los pulmones que aumenta el riesgo de sufrir apoplejías, enfermedades del corazón, cáncer y patologías respiratorias.

Como no podía ser menos, el Banco Mundial se ha ocupado de medir el efecto de la contaminación en la economía. Echando cuentas ha llegado a la conclusión de que las bajas laborales por enfermedades achacables a una atmósfera sucia suponen 200.000 millones de euros al año. Para los empresarios, uruguayos e islandeses son trabajadores ejemplares. La factura que la contaminación pasa a Islandia ronda apenas los 2,5 millones de euros y en Uruguay es del 0,03% del PIB. Nada que ver con China (10%) e incluso con España (3,4%).

 

Fuente: El PAÍS